La vegetación no es suciedad
La vegetación no es suciedad
¿La vegetación de los ríos es suciedad?
¡No! Te contamos por qué:
A diferencia de los canales, los ríos no son simples corrientes de agua: son ecosistemas formados también por sedimentos (cantos rodados, arenas, gravas…), vegetación y fauna. Todos estos elementos forman parte de su funcionamiento natural, lo que nos permite disponer de agua y de otros servicios fundamentales para la vida.
Además, al contrario de lo que se cree, la vegetación de la ribera de los ríos no provoca inundaciones.
Por el contrario, actúa como un freno natural frente a las inundaciones, porque ralentiza el agua y ayuda a mantener estables las orillas.
Y entonces, ¿por qué se desbordan los ríos?
Porque se producen precipitaciones extraordinarias que el cauce no puede contener.
- Cauce: es el espacio que han modelado, a lo largo de los años, los caudales ordinarios del agua (cuando las precipitaciones son las habituales).
- Llanura de inundación o vega fluvial: es el espacio que el río ha ido formando a lo largo del tiempo en épocas de caudales extraordinarios producidos por lluvias extraordinarias.
¿Podemos evitar que el río se desborde?
No, porque no son lo mismo ni funcionan de la misma forma los ríos naturales que los canales.
En un río natural, incluso aunque se gestionase como un canal (eliminando toda la vegetación y dragando todos los sedimentos del río) el cauce, configurado por caudales ordinarios, nunca va a poder contener caudales extraordinarios.
¿Y si los dragamos y eliminamos toda la vegetación?
Los grandes dragados y eliminación de la vegetación que se hacían en el pasado han demostrado ser actuaciones que:
- Son costosas e ineficaces, pues no pueden eliminar el riesgo de inundación en el caso de una gran crecida y tienen un efecto muy limitado en la disminución del nivel de las aguas.
- Aunque puedan proteger un punto concreto en una pequeña crecida del caudal, generan inundaciones mayores en zonas urbanas situadas aguas abajo de ese tramo, porque, al no existir vegetación y sedimentos, no existe freno al flujo de agua (no se reduce su energía ni su velocidad).
- Generan un gran impacto sobre el ecosistema.
¿Qué podemos hacer entonces para prevenir inundaciones?
Como no podemos evitar los desbordamientos de los ríos, la principal medida es evitar la ocupación de las zonas inundables por usos o actividades vulnerables.
En las llanuras de inundación sin ocupaciones, en estado natural:
- El río se desborda sin producir daños a las personas y a los bienes.
- Además, en ellas se infiltra el agua y se frena su velocidad y energía, por lo que ayudan a disminuir los daños por inundación en poblaciones situadas aguas abajo.
En las zonas inundables ya ocupadas por edificaciones y otros usos vulnerables es necesario adoptar otras medidas de prevención, protección o preparación, como:
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Elaborar mapas de zonas inundables, para que la ciudadanía, empresas y administraciones públicas seamos conscientes de nuestro propio riesgo de inundación.
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Adaptar las infraestructuras o edificaciones ya implantadas y adoptar medidas de Protección Civil.
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Seguir los episodios de precipitaciones y de los niveles de los ríos para que Protección Civil pueda alertar en caso de precipitaciones fuertes y de crecidas: acceso a la información de AEMET y del sistema automático de información hidrológica de la CH Cantábrico.
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Planificar la respuesta frente a las inundaciones: planes de Protección Civil.
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Construir y mantener obras de defensa contra inundaciones (competencia, en zonas urbanas, de los ayuntamientos).
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Ejecutar proyectos de restauración fluvial, para dar espacio a los ríos.
- Realizar actuaciones de retirada de elementos obstructivos en puntos concretos (“limpiezas” de cauces).
Consulta más información sobre qué son las "limpiezas" de cauces, qué papel juegan en la disminución del riesgo de inundación y quién puede hacerlas en el apartado Conservación y mantenimiento de cauces (limpiezas de cauces).