logo chcantabrico

Las funciones de vigilancia del dominio público hidráulico son encomendadas al servicio de guardería fluvial, funciones que consisten básicamente en:

  • Inspección de concesiones de aprovechamientos de agua y obras autorizadas a fin de determinar el cumplimiento de las condiciones en que se otorgaron
  • Vigilancia de los cauces en periodos de avenidas e intensas precipitaciones
  • Seguimiento de los vertidos de aguas residuales y toma de muestras para su análisis
  • Obtención de información de cauces que precisan limpieza o encauzamiento
  • Denuncia de aquellas infracciones que observasen en materia de protección de dominio público hidráulico, principalmente obras en los cauces y sus zonas de policía sin autorización -rellenos de tierra, vertederos, obras de encauzamiento y protección de márgenes, talas, edificaciones-, aprovechamientos de agua no autorizados, vertidos directos o indirectos de aguas residuales a distintos cauces, o acumulaciones de materiales susceptibles de contaminar las aguas o de deteriorar el entorno de los cauces.

La plantilla del Servicio de Guardería Fluvial de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico está constituida por 27 personas, entre guardas fluviales -actualmente llamados Técnicos de Actividades Técnicas Profesionales especializados en Dominio Público Hidráulico- y agentes medioambientales. La diferencia principal entre unos y otros es que éstos últimos tienen carácter de autoridad pública, lo que les otorga presunción de certeza a la hora de redactar actas, informes o denuncias. La coordinación y distribución del trabajo y la zona asignada a cada guarda fluvial se lleva a cabo desde cada oficina, asignando a cada uno de ellos una zona o territorio:

  • Doce zonas en Asturias –incluyendo en esta distribución los términos municipales de Oseja de Sajambre y Posada de Valdeón, en León- y una en Lugo, controladas desde las oficinas centrales de Oviedo.
  • Ocho zonas en Cantabria.
  • Dos zonas en las provincias de Araba/Álava, Burgos y Bizkaia, controladas desde la oficina de Bilbao.
  • Cuatro zonas en Gipuzkoa y Navarra, controladas desde la oficina de San Sebastián.

A fin de llevar a cabo su trabajo, los medios técnicos y materiales que se les han asignado se han incrementado significativamente en los últimos años, de modo que los guardas fluviales y agentes medioambientales disponen de vehículo, GPS, cámara fotográfica digital, teléfono móvil, ropa y calzado específicos de protección frente al agua y bajas temperaturas, y utensilios precisos para la toma, conservación y custodia de muestras de aguas residuales. Así mismo, para su formación continuada asisten habitualmente a distintos cursos del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente en relación con legislación en materia de aguas, informática, topografía, legislación en materia de protección del medio ambiente y técnicas de ingeniería medioambiental.

La colaboración entre distintas Administraciones como competencias en materia de protección del medio ambiente facilita las labores de los guardas fluviales y agentes medioambientales, de modo que las labores de los guardas de montes, caza y pesca de las Administraciones Autonómicas, los Guardias Civiles del Servicio de Protección de Medio Ambiente y las distintas Policías Locales ayudan a la identificación de posibles infractores y la localización de nuevas infracciones con mayor celeridad.

Icono imprimir Imprimir página