Las actuaciones de conservación y mantenimiento de cauces tienen dos objetivos principales:

  1. Mejorar las condiciones ambientales de nuestros ríos, mediante actuaciones de recuperación de la vegetetación de ribera, de mejora de la continuidad fluvial (eliminación de azudes en desuso) y de lucha contra especiales invasoras, entre otras. 
     
  2. Facilitar el discurrir de las aguas cuando los caudales del río son los habituales y el cauce puede contenerlos (es decir, caudales bajos en época de estiaje y crecidas ordinarias del río en épocas más lluviosas).
    Estas actuaciones consisten en la retirada de elementos (árboles caídos, enfermos o arrastres) que obstruyen el cauce en un punto en concreto, o que podrían obstruir las infraestructuras construidas sobre él (puentes, azudes, presas, etc.). ​​​​​
     
Las denominadas coloquialmente como “limpiezas" de cauces (retirada de elementos que obstruyen o podrían obstruir el paso del agua) tienen una efectividad limitada: solo previenen desbordamientos en caso de pequeños incrementos del caudal (no en episodios de lluvias extraordinarias) y solo en un tramo concreto del río. 


Por eso las medidas para disminuir el riesgo por inundación, tanto de las personas como de los bienes situados en zonas inundables, abarcan un abanico mucho más amplio; entre ellas, la medida más efectiva y necesaria es evitar la ocupación de estas zonas por usos o actividades vulnerables. 

 

¿Por qué se desbordan los ríos? ¿Cuándo necesito una autorización o concesión?

 


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¿Podemos evitar los desbordamientos de los ríos?

No son lo mismo ni funcionan de la misma forma los ríos naturales que los canales.

Los canales son cauces artificiales que transportan agua. En las zonas urbanas se diseñan para contener los caudales de una crecida determinada (con una probabilidad de ocurrencia concreta). El objetivo es que el agua se evacúe lo más rápidamente posible, sin desbordar en ese tramo.

En los ríos naturales existe:

  • Un cauce ordinario, por el que discurre el agua la mayor parte del tiempo, cuando los caudales son los habituales (bajos en época de estiaje y credidas ordinarias del río en épocas más lluviosas). Podemos entender que el cauce es el espacio que el río ha “autoconstruido” a largo de los años para contener esos caudales ordinarios.
  • Una llanura de inundación, o vega fluvial, que es el espacio que el río ha ido formando a lo largo del tiempo en épocas de lluvias extraordinarias, que producen caudales extraordinarios, que el cauce ordinario no puede contener. En ellas el río se desborda y deposita agua y sedimentos. Por eso son espacios muy fértiles, aprovechados para la agricultura.
     
Las denominadas coloquialmente como “limpiezas" de cauces (retirada de elementos que obstruyen o podrían obstruir el paso del agua) tienen una efectividad limitada: solo previenen desbordamientos en caso de pequeños incrementos del caudal (no en episodios de lluvias extraordinarias) y solo en un tramo concreto del río. 


En una gran crecida, incluso aunque los ríos naturales se gestionasen como canales (eliminando toda la vegetación y dragando todos los sedimentos del río) el río ocupará su llanura de inundación, se desbordará, en algún punto de su recorrido. 

Esto es así porque el cauce del río, formado por las crecidas ordinarias, no puede contener caudales extraordinarios (generados por las lluvias extraordinarias, fenómeno natural que no podemos controlar, unidas a veces al deshielo y al efecto de las mareas).

Los grandes dragados y eliminación de la vegetación que se hacían en el pasado han demostrado ser actuaciones que:

  • Son costosas e ineficaces, pues no pueden eliminar el riesgo de inundación en el caso de una gran crecida y tienen un efecto muy limitado en la disminución del nivel de las aguas. 
  • Aunque puedan proteger un punto concreto en una pequeña crecida del caudal, generan inundaciones mayores en zonas urbanas situadas aguas abajo de ese tramo, porque, al no existir vegetación y sedimentos, no existe freno al flujo de agua (no se reduce su energía ni su velocidad).
  • Generan un gran impacto sobre el ecosistema. A diferencia de los canales, los ríos no son simples corrientes de agua: son ecosistemas formados también por sedimentos (cantos rodados, arenas, gravas…), vegetación y fauna y todos estos elementos forman parte de su funcionamiento natural, lo que nos permite disponer de agua y de otros servicios fundamentales para la vida (conoce más sobre los servicios ecosistémicos de los ríos).

 

Las llanuras de inundación en estado natural nos protegen de los efectos adversos de las inundaciones ya que, cuando se generan caudales extraordinarios: 

  • no se producen daños a las personas y los bienes en ese tramo y
  • se reducen los daños en poblaciones y otros usos situados aguas abajo, ya que en ellas se frena la velocidad y energía del agua (por estar formadas por materiales con alta capacidad de infiltración) y se deposita parte de la carga sólida transportada durante las crecidas. 

Y entonces, ¿cómo se gestiona el riesgo de inundación?

Con el conocimiento actual, y la normativa vigente (Directiva 2007/60/CE relativa a la evaluación y gestión de los riesgos de inundación, transpuesta al ordenamiento jurídico español por el Real Decreto 903/2010, de 9 de julio, de evaluación y gestión de riesgos de inundación) la gestión del riesgo de inundación no se basa únicamente en la retirada de sedimentos y vegetación en tramos naturales de río, sino en un conjunto de medidas que tiene que adoptar cada administración en función de sus competencias.

En cumplimiento de la normativa vigente, estas medidas se recogen en los planes de gestión del riesgo de inundación. Puedes consultar los del ámbito territorial competencia de la CH Cantábrico en el apartado Planes de gestión del riesgo de inundación (PGRI).

Entre las medidas para reducir el riesgo de inundación, y el riesgo para personas, edificaciones e infraestructuras situadas en las zonas inundables y llanuras de inundación de los ríos, se encuentran:

  • Evitar la implantación de nuevos usos zonas inundables, para lo cual la Confederación Hidrográfica:
     
    • Elabora mapas de zonas inundables.
    • Emite informes al planeamiento urbanístico, en los que se pronuncia sobre las afecciones a la zona inundable: dónde y con qué condiciones pueden disponerse usos, construcciones y medidas de protección frente a inundaciones.
    • Evalúa si los usos que se quieren implantar en la zona de policía de cauces (100 m a cada lado del cauce) cumplen las limitaciones que existen en las zonas inundables (mediante el procedimiento de autorización de usos y actividades en los cauces y su zona de policía). Más información en Conoce tu riesgo de inundación.
  • Adaptar las infraestructuras o edificaciones ya implantadas y adoptar medidas de Protección Civil (medidas que no son competencia de las Confederaciones Hidrográficas). Más información en Conoce tu riesgo de inundación.
  • Seguimiento de los niveles de los ríos para que protección civil pueda alertar en caso de crecidas para lo cual la CH Cantábrico dispone del sistema automático de información hidrológica (acceso al sistema automático de información hidrológica).
  • Construcción y mantenimiento de obras defensa contra inundaciones. Las Confederaciones Hidrográficas no son competentes para ejecutar proyectos de defensa en zonas urbanas, por lo que la ejecución de un proyecto de este tipo requiere de un convenio con las administraciones competentes. Más información sobre los proyectos que ejecuta la CH Cantábrico en Proyectos de saneamientos, abastecimientos y defensa contra inundaciones.
  • Proyectos de restauración fluvial, que mejoran el funcionamiento ecológico y el estado de nuestros ríos, reducen los riesgos de inundación y aseguran los servicios ecosistémicos que nos proporcionan para las generaciones futuras. Más información sobre los proyectos de restauración fluvial que ejecuta la CH Cantábrico en Proyectos de restauración fluvial y defensa contra inundaciones.
  • Realizar actuaciones de retirada de elementos obstructivos en puntos concretos (“limpiezas” de cauces). Consulta qué actuaciones hace la Confederación Hidrográfica, cómo solicitar que realice alguna actuación o cómo pedir autorización para hacer una “limpieza” en los siguientes desplegables.

¿Quién tiene que “limpiar” los cauces?

Consulta los tramos urbanos (competencia del Ayuntamiento) y rurales (competencia de la Confederación Hidrográfica)

Hasta la fecha, se han realizado trabajos de delimitación de competencias en los siguientes municipios:
 

Asturias

Cantabria

Castilla y León

Galicia

¿Cómo puedo pedir que la CH Cantábrico realice una “limpieza” de cauces?

  1. Consulta si el tramo es rural o urbano en el desplegable anterior. Si es urbano dirígete al Ayuntamiento.
     
  2. Completa y registra el modelo disponible en Actuaciones de mantenimiento y conservación de cauces (limpiezas de cauces).


Recuerda que la Confederación Hidrográfica no puede realizar este tipo de actuaciones:

  • En espacios materialmente urbanos, ya que la competencia es municipal. En ese caso, debes contactar con el Ayuntamiento. Consulta los tramos de competencia municipal en desplegable anterior.
  • Para retirar residuos sólidos urbanos, ya que la competencia es municipal y también debes contactar con el Ayuntamiento.
  • Para retirar obstrucciones por vegetación o sedimentos en infraestructuras como puentes, azudes, aliviaderos, vías de paso u otros, ya que debe realizarlo el titular de la obra.

¿Necesito autorización de la Confederación Hidrográfica para hacer una “limpieza” de cauces?

Sí, pero necesitas permiso de la Confederación Hidrográfica, porque así lo establece la legislación, ya que el agua y la superficie por la que discurre son bienes públicos. 

La tramitación de las "limpiezas" es muy sencilla: 

  1. Descarga el modelo de solicitud y sus instrucciones en Declaración responsable para actuaciones menores de conservación de dominio público hidráulico y zona de policía.
  2. Presenta el modelo firmado y el resto de la documentación necesaria al menos 20 días hábiles antes de iniciar la actividad.
  3. Si la documentación es correcta y transcurrido ese plazo no recibes comunicación por escrito de la Confederación puedes hacer la “limpieza” (se entiende autorizada).

 

¿Los ayuntamientos pueden establecer un convenio de colaboración con la CH Cantábrico para el desarrollo de actuaciones de conservación y mantenimiento de cauces?

Sí, los Ayuntamientos y la CH Cantábrico pueden suscribir convenios de colaboración para el desarrollo de actuaciones de conservación y mantenimiento de los cauces de dominio público hidráulico situados dentro del término municipal.

Las disposiciones del convenio se ajustarán al siguiente modelo normalizado:

  Modelo normalizado de convenio para el desarrollo de actuaciones de mantenimiento y conservación de cauces con ayuntamientos (PDF: 181 KB)

¿Qué otras actuaciones de conservación y mantenimiento de cauces hace la CH Cantábrico?

La CH Cantábrico desarrolla un programa de conservación y mantenimiento de cauces, en el marco de la planificación hidrológica y la planificación frente al riesgo de inundación. De acuerdo con la normativa vigente, consisten en:

  • retirar elementos obstructivos (troncos, sedimentos…)
  • realizar podas, clareos y desbroces en la vegetación de ribera
  • eliminar infraestructuras obsoletas o abandonadas, mejorar la continuidad fluvial, la estructura del trazado y lecho del río (más información sobre mejora de la continuidad fluvial)
  • recuperar la cubierta vegetal en márgenes y riberas
  • recuperar antiguos meandros
  • luchar contra especies invasoras que puedan afectar al estado de las masas de agua

 

Las inversiones en trabajos de conservación, mantenimiento y reparación de daños en el dominio público hidráulico en los años 2022, 2023, 2024 y 2025, con fondos propios o de la Dirección General del Agua, fueron las siguientes:

 

  ACTUACIONES DE CONSERVACIÓN Y MANTENIMIENTO DE CAUCES
  2022 2023 2024 2025
ÁMBITO NÚMERO MUNICIPIOS INVERSIÓN NÚMERO MUNICIPIOS INVERSIÓN NÚMERO MUNICIPIOS INVERSIÓN NÚMERO MUNICIPIOS INVERSIÓN
ASTURIAS 123 43 2.933.093,06€ 162 47 3.164.786,60€ 164 51 2.504.536,86€ 133 46 2.934.372,69€
CANTABRIA 75 43 2.230.244,73€ 63 34 2.238.011,40€ 97 49 3.259.088,67€ 76 32 2.442.896,72€
LUGO 33 13 421.592,37€ 34 9 380.116,69€ 34 12 355.045,11€ 38 12 439.438,02€
NAVARRA 27 13 339.736,90€ 17 7 96.334,05€ 6 6 128.549,93€ 7 7 54.378,76€
GIPUZKOA 1 1 115.993,25€ 2 2 17.290,81€ 1 1 1.057,29€ 0 0 0,00€
BIZKAIA 1 1 18.530,54€ 0 0 0,0€ 1 1 3.236,94€ 0 0 0,00€
ARABA/ÁLAVA 0 0 0,00€ 0 0 0,00€ 0 0 0,00€ 3 2 22.353,50€
BURGOS 0 0 0,00€ 2 1 3.131,34€ 2 1 9.384,01€ 6 1 40.224,03
RESUMEN 260 114 6.059.190,85€ 280 100 5.899.670,89€ 305 121 6.260.898,81€ 263 100 5.933.663,72€

 

La Comisaría de Aguas es la unidad encargada de programar y ejecutar las actuaciones de conservación y mantenimiento de cauces que realiza la CH Cantábrico, así como de tramitar las solicitudes de autorización para la ejecución de actuaciones por parte de particulares o de otras administraciones.

Si necesitas más información consulta cómo pedirla y nuestros datos de contacto en el apartado Contacta con nosotros.

 

Última actualización:​​​ febrero de 2026.