La Confederación Hidrográfica del Cantábrico actúa en los cauces de Sonande y Llamera tras las fuertes lluvias de julio
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La Confederación Hidrográfica del Cantábrico actúa en los cauces de Sonande y Llamera tras las fuertes lluvias de julio
La Confederación Hidrográfica del Cantábrico actúa en los cauces de Sonande y Llamera tras las fuertes lluvias de julio
18 de agosto de 2026- La Confederación Hidrográfica del Cantábrico actúa en el arroyo de La Serrantina y en el reguero de Las Corralizas, en el entorno de Sonande y Llamera, en el término municipal de Cangas del Narcea, para recuperar la capacidad de desagüe de los cauces tras las fuertes lluvias registradas en el mes de julio.
Las actuaciones se extienden a lo largo de varios tramos, con una longitud total de 500 metros, fuera de los núcleos rurales de Sonande y Llamera, y cuentan con un presupuesto inicial de 50 000 euros.
Las fuertes precipitaciones arrastraron desde las cabeceras de ambos cauces material rocoso y leñoso que se acumuló en distintos puntos y redujo la capacidad de desagüe del cauce. Ante esta situación, la Confederación Hidrográfica del Cantábrico retira los materiales que obstaculizan los cauces y adecua aquellos depósitos inestables de las riberas susceptibles de movilizarse ante nuevos episodios de lluvias intensas.
El objetivo es favorecer el desagüe y reducir los problemas que estas acumulaciones pueden provocar ante nuevos incrementos del caudal.
La actuación de la CH Cantábrico se concentra en los tramos rurales y se complementa con los trabajos de las administraciones competentes en materia de ordenación del territorio dentro de las zonas materialmente urbanas.
Además de esta intervención urgente, la Confederación estudia la situación de las cabeceras de los cauces afectados para valorar posibles soluciones que permitan reducir, a medio plazo, los riesgos para la ciudadanía y los bienes.
La Serrantina y Las Corralizas presentan un carácter torrencial, por lo que pueden experimentar aumentos rápidos de caudal y transportar materiales durante episodios de precipitaciones intensas.
Las posibles soluciones requieren la coordinación y el acuerdo entre las distintas administraciones con competencias en la zona.
La actuación forma parte del Programa de conservación y mantenimiento de cauces que ejecuta la CH Cantábrico, en el ámbito de sus competencias en el entorno rural. En los tramos urbanos, la competencia para intervenir en los cauces corresponde a los Ayuntamientos, según puede consultarse en la página web del Organismo.
La Confederación recuerda que las denominadas coloquialmente como “limpiezas” de cauces -retirada de elementos que obstruyen el paso del agua, como troncos o sedimentos- tienen un efecto limitado frente a grandes crecidas, ya que su eficacia se centra en prevenir desbordamientos ante incrementos moderados de caudal. Por ello, la reducción del riesgo de inundación requiere un conjunto más amplio de medidas, entre las que cobra especial importancia evitar la ocupación de las zonas inundables –más información en Conservación y mantenimiento de cauces (limpiezas de cauces) y en Protección frente a inundaciones–.
Además de la retirada de elementos que obstruyen los cauces, la Confederación desarrolla actuaciones orientadas a mejorar las condiciones ambientales de los ríos, como la recuperación de la vegetación de ribera, la eliminación de azudes en desuso y el control de las especies invasoras.
En el año 2025, la Confederación Hidrográfica del Cantábrico destinó 5,9 millones de euros a trabajos de conservación y mantenimiento de cauces en 263 actuaciones distribuidas por 100 municipios.
Estas actuaciones contribuyen a la mejora del estado ecológico de los ríos y se enmarcan dentro de los objetivos de la planificación hidrológica y la gestión del riesgo de inundación.
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